La caries dental es una de las enfermedades bucodentales más comunes en personas de todas las edades. Aunque suele asociarse a la infancia, lo cierto es que afecta también a adultos y personas mayores, y en muchos casos avanza de forma silenciosa hasta provocar dolor, infecciones o incluso la pérdida del diente.
Entender por qué aparecen las caries, cómo detectarlas a tiempo y qué tratamientos existen es clave para mantener una buena salud bucodental y evitar problemas mayores.
¿Qué es la caries dental?
La caries dental es una lesión progresiva del diente provocada por la acción de bacterias presentes en la boca. Estas bacterias se alimentan de los azúcares que ingerimos y producen ácidos que atacan el esmalte dental, debilitándolo poco a poco.
Si no se trata a tiempo, la caries avanza desde el esmalte hacia capas más profundas del diente, como la dentina y la pulpa, donde se encuentran los nervios. En ese punto, el problema ya no es solo estético, sino también funcional y doloroso.
Causas de la caries dental
La aparición de caries no se debe a un único factor, sino a la combinación de varios hábitos y condiciones.
Una de las principales causas es una higiene bucodental deficiente. Cuando la placa bacteriana no se elimina correctamente, se acumula en la superficie dental y favorece el desarrollo de bacterias cariogénicas.
El consumo frecuente de azúcares también juega un papel clave. No solo importa la cantidad, sino la frecuencia con la que se ingieren alimentos azucarados o bebidas ácidas a lo largo del día.
Otros factores que influyen son:
La falta de revisiones dentales periódicas
La sequedad bucal o disminución de saliva
Empastes antiguos en mal estado
Apiñamiento dental que dificulta la limpieza
Hábitos como picar entre horas constantemente
Síntomas de la caries dental
Uno de los mayores problemas de la caries es que puede no presentar síntomas en sus fases iniciales. Por eso muchas personas no acuden al dentista hasta que el daño ya está avanzado.
A medida que la caries progresa, pueden aparecer señales como:
Sensibilidad al frío, al calor o a los alimentos dulces
Dolor dental puntual o continuo
Molestias al masticar
Oscurecimiento o manchas visibles en el diente
Mal aliento persistente
Cuando el dolor es intenso o constante, suele indicar que la caries ha alcanzado la pulpa dental y requiere un tratamiento más complejo.
Tratamiento de la caries dental
El tratamiento dependerá del grado de avance de la caries y del estado general del diente.
En fases iniciales, cuando la lesión aún es superficial, puede bastar con un empaste dental, eliminando el tejido dañado y restaurando la forma del diente.
Si la caries ha llegado a la pulpa, será necesario realizar una endodoncia, un tratamiento que permite conservar la pieza eliminando la infección interna.
En los casos más avanzados, cuando el diente no puede salvarse, puede ser necesaria la extracción y su posterior sustitución mediante implantes dentales o prótesis.
La clave está en actuar cuanto antes para evitar tratamientos más invasivos.
¿Cómo prevenir la caries dental?
La prevención es el pilar fundamental para evitar la aparición de caries y mantener una buena salud bucodental a largo plazo.
Una correcta higiene diaria, con cepillado después de cada comida y uso de hilo o cepillos interdentales, es imprescindible para eliminar la placa bacteriana.
También es importante:
Reducir el consumo de azúcares y bebidas ácidas
Evitar picar entre horas de forma constante
Beber agua con frecuencia
Acudir al dentista al menos una vez al año para una revisión dental
Las revisiones periódicas permiten detectar caries en fases tempranas, cuando aún no producen dolor y el tratamiento es más sencillo.
Si quieres ampliar información sobre higiene, te recomendamos leer: 👉 https://clinicadentalastigarraga.com/blog/higiene-bucodental/
La importancia de la revisión dental
Muchas caries se detectan durante una revisión dental rutinaria, antes de que el paciente note ningún síntoma. Por eso, acudir al dentista de forma periódica no solo previene caries, sino que evita complicaciones futuras.
En nuestra clínica dental en Astigarraga realizamos un diagnóstico personalizado para detectar cualquier problema a tiempo y aplicar el tratamiento más adecuado.
Prevenir o tratar tu caries dental en Astigarraga
Si notas molestias, sensibilidad o sospechas que puedes tener una caries, no esperes a que el problema avance.
En nuestra clínica dental en Astigarraga te ayudamos a cuidar tu salud bucodental con tratamientos adaptados a cada caso y un seguimiento cercano y profesional.
Si alguna vez te has preguntado por qué se me caen trozos de dientes, no estás solo. Es una consulta muy habitual tanto en adultos como en personas jóvenes y puede deberse a diferentes problemas de salud bucodental.
Notar que se rompen trozos de diente, que una pieza dental se quiebra al masticar o incluso que se caen los dientes sin dolor es una experiencia desconcertante y preocupante. Muchos pacientes llegan a consulta con preguntas como: “tengo 40 años y se me caen los dientes” o “soy joven y se me rompen los dientes solos”.
Aunque pueda parecer algo puntual, la caída de dientes en adultos o la fractura espontánea de piezas dentales suele ser una señal de que algo no va bien en la salud bucodental.
En este artículo te explicamos por qué se me caen trozos de dientes, cuáles son las causas más frecuentes, qué factores influyen y qué soluciones existen según cada caso.
¿Es normal que se rompan los dientes en la edad adulta?
No. Los dientes están diseñados para durar toda la vida. Cuando se quiebran los dientes en adultos o se fragmentan sin un golpe evidente, suele existir una causa previa que ha debilitado la estructura dental.
La fractura o pérdida de una pieza no ocurre de un día para otro. Normalmente es el resultado de un desgaste progresivo, una enfermedad no tratada o hábitos que dañan el esmalte y la dentina con el tiempo.
Por qué se me caen trozos de dientes: causas más comunes
Notar que se te rompen los dientes o que se caen pequeños trozos sin previo aviso es una situación que genera mucha preocupación. Muchas personas llegan a la consulta preguntándose “¿por qué se me caen trozos de dientes?”, incluso sin haber sentido dolor antes.
Caries profundas no tratadas
Una de las causas más habituales de que se rompan los dientes es la caries avanzada. Cuando no se trata a tiempo, la caries destruye el esmalte y la dentina desde dentro, dejando el diente hueco y frágil.
En estos casos, el diente puede romperse al masticar algo blando o incluso desprenderse sin dolor, ya que el nervio puede estar dañado o necrosado.
Bruxismo: desgaste silencioso del diente
El bruxismo, apretar o rechinar los dientes, es una causa muy frecuente de por qué se rompen los dientes solos, especialmente en personas jóvenes o de mediana edad.
El desgaste constante provoca microfisuras que, con el tiempo, terminan en fracturas visibles o pérdida de fragmentos dentales.
Muchos pacientes no saben que padecen bruxismo hasta que empiezan a notar:
Dientes planos
Sensibilidad dental
Fracturas repetidas
Dolor mandibular o cervical
Enfermedades periodontales (gingivitis y periodontitis)
Cuando hablamos de por qué se caen los dientes en adultos, la periodontitis es una de las principales causas.
Esta enfermedad afecta a las encías y al hueso que sostiene el diente. Aunque el diente esté sano por fuera, pierde su soporte y puede moverse o caerse sin dolor.
La caída de dientes en adultos suele estar relacionada con:
Los empastes no son eternos. Con el paso de los años pueden filtrarse, fracturarse o dejar zonas del diente desprotegidas.
Cuando un empaste falla, el diente queda debilitado y es habitual que se rompan trozos de diente alrededor de la restauración.
Esto ocurre con frecuencia en molares y premolares, que soportan mayor carga masticatoria.
Déficit de minerales y problemas sistémicos
Algunas enfermedades generales influyen directamente en la salud dental. Personas que dicen “tengo 40 años y se me caen los dientes” suelen presentar factores como:
Osteoporosis
Déficit de calcio o vitamina D
Diabetes mal controlada
Trastornos hormonales
Estos problemas afectan tanto al hueso como a la calidad del esmalte, haciendo que los dientes se vuelvan frágiles.
Hábitos que debilitan el esmalte dental
Ciertos hábitos diarios pueden explicar por qué se quiebran los dientes en adultos, incluso sin caries visibles:
Cepillado agresivo
Uso de pastas muy abrasivas
Consumo frecuente de bebidas ácidas
Tabaco
Morder objetos duros (bolígrafos, hielo, uñas)
El esmalte se va erosionando poco a poco hasta que pierde su función protectora.
¿Por qué se caen los dientes sin dolor?
Esta es una de las preguntas más comunes. El dolor no siempre está presente porque:
Implantes dentales cuando el diente no puede salvarse
Lo más importante es actuar a tiempo para evitar soluciones más complejas.
Prevención: cómo evitar que se rompan o caigan los dientes
La mejor forma de prevenir la pérdida de dientes en adultos es mantener una rutina de cuidado constante:
Revisiones dentales periódicas
Limpiezas profesionales
Tratamiento precoz de caries
Control del bruxismo
Alimentación equilibrada
Higiene bucodental adecuada
En Clínica dental Astigarraga estamos a tu disposición
Si notas que se te rompen los dientes, que se caen trozos de diente o tienes dudas sobre la estabilidad de tus piezas dentales, es importante realizar una valoración profesional cuanto antes.
En nuestra clínica dental en Astigarraga estudiamos cada caso de forma personalizada para ofrecerte la solución más conservadora y eficaz.
Si alguna vez has sentido ese «pinchazo» traicionero al beber un zumo de naranja, al saborear un café caliente o simplemente al cepillarte los dientes por la mañana, sabes perfectamente de lo que hablamos. Las aftas bucales son, probablemente, una de las consultas más frecuentes y, a la vez, más desesperantes que atendemos en nuestra Clínica Dental Astigarraga.
Aunque la mayoría de las veces no representan un peligro serio para tu salud, ¡vaya si condicionan tu día a día! Comer, hablar o incluso sonreír puede convertirse en un suplicio. En este artículo queremos ir un paso más allá de lo típico: vamos a explicarte por qué tu boca reacciona así, qué puedes hacer desde hoy mismo para que te duela menos y en qué momento exacto deberías descolgar el teléfono para pedirnos una cita.
¿Qué son realmente estas llagas?
Básicamente, un afta es una pequeña herida o úlcera que aparece en la mucosa de la boca. La reconocerás fácilmente por su aspecto: suelen ser redondas u ovaladas, con un centro de color blanquecino o amarillento (que es la fibrina) y un borde rojo muy inflamado que es el que realmente «grita» cuando lo tocas.
Un dato muy importante para tu tranquilidad: las aftas bucales no se contagian. A diferencia del herpes labial, que está causado por un virus y puede pasarse de una persona a otra, las aftas bucales son una reacción propia de tu organismo. Suelen salir en las zonas de «carne blanda»: el interior de los labios, las mejillas, la lengua o incluso en el paladar blando.
¿Por qué me salen a mí? Las causas reales que vemos en consulta
No existe una «varita mágica» que nos diga la causa exacta, porque suelen aparecer por una suma de factores. Sin embargo, en el día a día de nuestra clínica en Astigarraga, vemos que estos son los detonantes más comunes:
El estrés y la ansiedad: Es el factor número uno. Cuando pasamos por rachas de mucho trabajo, falta de sueño o tensión emocional, nuestro sistema inmunitario baja la guardia. La boca es una de las primeras zonas del cuerpo en avisar de que necesitamos frenar.
Pequeños traumas cotidianos: ¿Quién no se ha dado un mordisco accidental al masticar un chicle o un trozo de pan crujiente? Ese pequeño golpe, junto con el roce de una ortodoncia mal ajustada o un cepillado demasiado agresivo, es la puerta de entrada perfecta para una llaga.
Déficits nutricionales: A veces, las aftas recurrentes son la forma que tiene tu cuerpo de decirte que te faltan vitaminas del grupo B (especialmente la B12), ácido fólico o hierro.
Alimentos «enemigos»: El exceso de alimentos muy ácidos (limón, vinagre, piña), los picantes o los frutos secos muy salados irritan la mucosa de forma constante.
Tipos de aftas bucales: ¿cuál tienes tú?
No todas las llagas son iguales y saber identificarlas nos ayuda a elegir el mejor tratamiento:
Aftas bucales menores: Son las más típicas. Pequeñas, de menos de 1 centímetro, que curan solas en una semana sin dejar rastro.
Aftas bucales mayores: Son menos frecuentes pero mucho más latosas. Son más grandes, profundas y pueden tardar hasta un mes en cicatrizar. Estas sí que duelen de verdad y a veces dejan una pequeña cicatriz.
Aftas bucales herpetiformes: Son grupos de muchísimas llagas minúsculas (como la punta de un alfiler). No tienen nada que ver con el herpes, aunque el nombre confunda.
Trucos prácticos para aliviar el dolor hoy mismo
Mientras esperas a que la llaga decida marcharse, puedes seguir estos consejos de nuestro equipo:
Cambia el chip con el cepillado: No dejes de limpiarte los dientes (la higiene es clave para que no se infecte), pero usa un cepillo de cerdas suaves. Aquí te enseñamos a elegir el ideal según tu situación.
La «dieta blanca»: Durante unos días, evita cualquier cosa que pique, queme o sea ácida. Opta por alimentos templados o fríos y texturas suaves como purés o yogures.
Ayudas de farmacia: Existen geles con ácido hialurónico o colutorios específicos que crean una «tirita invisible» sobre la llaga. Esto no solo calma el dolor, sino que acelera la curación.
¿Cuándo deberías preocuparte y venir a vernos?
Sabemos que una llaga suele ser algo pasajero, pero no te la juegues si notas algo raro. Pídenos cita si:
La llaga o aftas bucales es inusualmente grande o se extiende.
Llevas más de 15 días con ella y no tiene pinta de querer cerrarse.
El dolor es tan fuerte que no te permite beber líquidos (cuidado aquí con la deshidratación).
Vienen acompañadas de fiebre o malestar general.
A veces, la aparición de aftas bucales está relacionada con otros problemas bucales como el bruxismo. Al apretar los dientes, generamos tensiones y pequeños roces constantes en las mucosas que facilitan estas lesiones. Si notas que te levantas con la mandíbula cansada, este artículo te interesa.
Ojo con los tratamientos estéticos si tienes llagas
Si tienes programado un blanqueamiento dental y te ha salido una llaga, lo mejor es que nos avises para valorar si conviene posponerlo unos días. El gel blanqueador, aunque es seguro, puede resultar muy irritante sobre una mucosa que ya está herida.
¿Y qué pasa con las aftas bucales los niños?
En los más pequeños, las aftas suelen aparecer durante los cambios de dentición o por llevarse objetos sucios a la boca. Si ves que tu hijo deja de comer o está muy irritable, es fundamental que un odontopediatra le eche un vistazo.
Si las llagas son una constante en tu vida, en Clínica Dental Astigarraga estamos para ayudarte a encontrar el origen y, sobre todo, para que vuelvas a disfrutar de tus comidas favoritas sin miedo.
El inicio de un nuevo año suele venir acompañado de propósitos: hacer más ejercicio, comer mejor, ahorrar, descansar más… pero hay un propósito esencial que muchas veces olvidamos: cuidar nuestra salud bucodental.
La boca es una parte fundamental de nuestra salud general y dedicar tiempo a revisarla de forma adecuada puede evitar problemas mayores en los próximos meses. Enero es un momento perfecto para organizar tu revisión dental anual, actualizar hábitos y comenzar el año con una sonrisa sana, fresca y en equilibrio.
En Clínica Dental Astigarraga atendemos a pacientes de Astigarraga, Donostia, Hernani y toda la zona de Donostialdea, y cada inicio de año vemos el mismo patrón: quienes revisan su salud bucodental en enero llegan al resto del año con menos urgencias, menos molestias y tratamientos más sencillos.
A continuación, te contamos por qué.
¿Por qué enero es el mejor momento para programar tu revisión dental anual?
Después de semanas de comidas copiosas, dulces, cambios de rutina y estrés, tu boca suele mostrar señales claras de desgaste o acumulación de placa.
Una revisión dental anual a principios de año permite:
Detectar caries incipientes antes de que avancen.
Revisar el estado de encías y prevenir enfermedades periodontales.
Evaluar empastes antiguos o restauraciones que puedan necesitar mantenimiento.
Analizar si existe sensibilidad dental tras las fiestas.
Revisar prótesis, implantes o alineaciones realizadas con ortodoncia.
Todo esto se realiza en una sola cita y permite que comiences el año con tu boca en orden, evitando tratamientos largos o costosos más adelante.
La salud bucodental como propósito realista (y fácil de cumplir)
A diferencia de otros propósitos exigentes, mejorar la salud bucodental es algo totalmente alcanzable y con resultados visibles a corto plazo. No hace falta complicarse: basta con incorporar pocos hábitos, pero bien elegidos.
Y, lo más importante: mantener una rutina constante.
Muchos pacientes nos preguntan cuáles son los pilares que no deberían faltar. Aquí los explicamos a fondo, sin listas mecánicas, sino integrando consejos prácticos y, cuando corresponde, enlazando a contenido complementario que ya hemos desarrollado en nuestro blog.
Cuida el cepillado, pero con el cepillo adecuado
Cepillarse tres veces al día es la base, pero elegir el instrumento correcto es igual de importante. No todos los cepillos sirven para todas las bocas, ni todas las encías toleran las mismas durezas.
Para este nuevo año te recomendamos plantearte si tu cepillo actual cumple estos puntos:
¿Tiene más de tres meses? Cámbialo.
¿Las cerdas están abiertas? Ya no limpia bien.
¿Tienes encías sensibles? Necesitas un cabezal suave.
¿Te cuesta limpiar zonas posteriores? Quizá necesitas un mango flexible o un cepillo eléctrico con cabezal pequeño.
Recuerda: la técnica es más importante que la fuerza. Un cepillado suave, inclinado hacia la encía, es más eficaz que ejercer presión.
Incorpora la limpieza interdental como hábito semanal
Uno de los propósitos más repetidos es usar hilo dental… pero también suele ser el primero que se abandona. Sin embargo, es fundamental para prevenir caries entre dientes, inflamación de encías y mal aliento.
Si no te sientes cómodo con el hilo tradicional, puedes probar alternativas como los cepillos interproximales o irrigadores. El objetivo es siempre el mismo: llegar donde el cepillo no alcanza.
Este pequeño gesto puede ahorrarte futuras obturaciones, endodoncias o incluso tratamientos más complejos, como la colocación de implantes.
Presta atención al bruxismo: el estrés del nuevo año también se nota en la boca
El inicio del año es una etapa en la que aumentan los episodios de bruxismo, especialmente por el regreso a la rutina laboral. El problema no es solo rechinar los dientes, sino las consecuencias:
Desgaste dental progresivo
Dolor en la mandíbula
Cefaleas
Roturas de empastes
Sensibilidad dental
Si quieres profundizar más sobre los tratamiento para el bruxismo o si notas tensión al despertar o dolor en la mandíbula, una revisión temprana puede evitar que el desgaste avance más.
Revisión de implantes, prótesis y tratamientos previos
Enero es un momento idóneo para evaluar la estabilidad de cualquier tratamiento anterior que tengas en boca:
Un control anual permite comprobar si el hueso y la encía mantienen una adaptación correcta para asegurar su durabilidad.
Alimentación consciente: tu boca también come lo que tú comes
Una parte clave de la salud bucodental es la alimentación. Enero suele ser el mes en que tratamos de volver a hábitos más equilibrados. Aprovecha este impulso para cuidar tu boca también:
Reduce azúcares refinados.
Modera café y bebidas ácidas.
Evita picar constantemente.
Aumenta el consumo de agua.
Pequeños cambios tienen un impacto gigante en tu sonrisa.
Si tienes niños, este también es un buen momento para revisar su boca
Muchos padres aprovechan enero para poner al día horarios, actividades y rutinas. Es el momento perfecto para revisar la salud bucodental infantil.
Detectar problemas a tiempo —como caries, mordidas abiertas o deglución atípica— puede evitar tratamientos largos más adelante.
Mantén una higiene bucodental diaria impecable
Reforzar tu rutina diaria te permitirá mantener una boca sana durante todo el año.
Algunos puntos clave:
Cepillado 2-3 veces al día
Al menos 2 minutos por cepillado
Limpieza interdental
Enjuague adaptado a tus necesidades
Cambio periódico de cepillo
Limpieza profesional cada 6 meses
Cada persona requiere productos diferentes: encías sensibles, ortodoncia, implantes… Por eso, durante la revisión dental anual hacemos recomendaciones personalizadas.
Reserva tu revisión dental anual en enero
Comenzar el año con tu boca revisada te da tranquilidad y evita urgencias posteriores. Durante la revisión valoramos:
Encías
Caries
Desgaste
Posición dental
Sensibilidad
Estado de restauraciones
Halitosis
Hábitos de higiene
Y si lo necesitas, te damos un plan personalizado para mejorar tu salud bucodental durante todo el año.
Estamos a tu disposición
Si quieres empezar el año cuidando tu salud bucodental y programar tu revisión dental anual, estaremos encantados de ayudarte.
Un injerto dental es un procedimiento donde se busca sustituir el tejido dental perdido o dañado, mediante la transplantación de tejido dental saludable. Este se extrae de una parte del cuerpo, con el fin de rellenar el espacio vacío y restaurar la función y la apariencia de la pieza dental afectada.
Existen diferentes tipos de injertos dentales, desde injertos óseos, injertos de tejido blando (injerto de encía) hasta injertos de tejido dental. En este sentido, encontramos varias razones por las cuales una persona puede requerir de un injerto dental, como por ejemplo si sufre de encías retraídas.
A continuación explicamos una de las soluciones para hacer frente a esa recesión gingival, siendo esta los injertos de encías.
¿En qué consisten los injertos de encía?
En otras palabras, el injerto de encía es básicamente un tipo de injerto dental. Se trata de extraer tejido de una zona blanda para cubrir lo que la encía no puede, es decir, tapar la raíz dental.
Los injertos de encía también son conocidos como un tipo de cirugía plástica periodontal que ayuda a evitar futuros problemas que pueda causar una retracción gingival. De esta manera se reemplaza el tejido de encía perdido o dañado y se mejora la apariencia de la línea de la encía; cerrando espacios entre los dientes, o corrigiendola posición de los mismos.
El injerto de encía se realiza bajo anestesia local y suele tomar de una a dos horas en completarse. En la primera fase del procedimiento, se prepara la zona donante y recipiente. Luego, se toma un pedazo de tejido de encía de la zona donante y se coloca en la zona receptor. Finalmente, se cierra la herida y se deja que el tejido trasplantado cure y cicatrice.
¿Cuándo es necesario un injerto de encía?
Como ya se ha mencionado, un injerto de encía sirve para dar solución a las encías retraídas, un problema que va desarrollándose con el paso del tiempo. Debido a esto, es común que el paciente no sea consciente de ello hasta que la afección alcance la evidencia.
Estas son algunas causas que provocan recesiones de encías y, en consecuencia, el paciente requiere de un injerto de encía:
Acumulación de bacterias por enfermedades periodontales, como la gingivitisy la periodontitis. De hecho, si la situación no es demasiado grave, es posible que el tratamiento de la gingivitis evite las encías retraídas. No obstante, si el paciente ya sufre de periodontitis, entonces el injerto de encía es la única respuesta.
Llevar a cabo un cepillado agresivo favorece la aparición de encías retraídas. Por ello, es importante acudir a nuestro dentista habitual y saber cómo es la forma adecuada de lavarse los dientes.
Usar un cepillo que no se adecúe a nuestras necesidades. Es imprescindible elegir el tipo de cepillo de dientes adecuado para evitar daños innecesarios.
Según el Consejo de Dentistas, cuando nos encontramos con encías muy retraídas lo normal es someterse a una cirugía periodontal donde los injertos de encía son la respuesta para cubrir la raíz descubierta.
Tipos de injertos de encía
Al igual que los injertos de encía pertenecen al grupo de injertos dentales, dependiendo de la fase en la que se encuentre la recesión gingival podemos clasificar el injerto de encía dentro de tres grupos diferentes: de tejido conectivo, injertos libres e injertos gingivales pediculados.
Injerto de tejido conectivo
Los injertos de tejido conectivo son los más utilizados en odontología. Consiste en extraer tejido del interior del paladar realizando un pequeño corte en el mismo, de tal manera que se genere la menor molestia posible durante y después del proceso.
Injerto de encía libre
A diferencia de lo que ocurre con el injerto de tejido conectivo, el injerto libre consiste en obtener el tejido blando del paladar para luego colocarse sobre una raíz dental.
Injerto gingival pediculado
Cuando unas encías retraídas entran en una fase de mayor gravedad y ninguno de los injertos de encía mencionados anteriormente sirven, suele realizarse un desplazamiento de la encía. En otras palabras, se extrae el tejido de la misma encía.
¿Qué otros problemas se solucionan con el injerto de encía?
Hay varias razones por las que una persona puede necesitar un injerto de encía, aunque no tenga encías retraídas. Algunas de estas razones incluyen:
Reemplazar tejido de encía perdido debido a un traumatismo en la boca.
Motivos estéticos, como mejorar la apariencia de la línea de la encía y hacer que los dientes parezcan más largos.
Cerrar espacios entre los dientes o corregir la posición de los dientes.
Proteger las raíces de los dientes y, en consecuencia, mejorar la salud y la función oral.
Estamos a tu disposición
Los controles regulares en el dentista y las limpiezas profesionales son una herramienta fundamental para prevenir la evolución de las recesiones en las encías. Si por algún casual sufres de encías retraídas o tienes dudas acerca de si deberías someterte a un injerto de encía, no dudes en ponerte en contacto con nosotros o en acudir a nuestra clínica dental. Estaremos encantados de ayudarte.
Dentro de los riesgos que podemos encontrar en el sector de la odontología se encuentra la pérdida del hueso dental o maxilar, es decir, que la presencia de los huesos que componen nuestra cavidad oral se haya visto reducida y sea más pequeña de lo que debería ser.
¿En qué consiste la pérdida del hueso dental?
Para entender la importancia del tema en cuestión, es necesario recalcar lo que son los huesos maxilares. Por un lado, se encuentra lo que todos conocemos y denominamos como mandíbula; mientras que por otra parte está el maxilar superior. Este último es donde se encuentran las piezas dentales superiores, y que además da forma al paladar duro, la nariz y a parte del hueco de los ojos.
Por lo tanto, cuando hablamos de la pérdida del hueso dental estamos haciendo mención a que la densidad del hueso se encuentra por debajo de los niveles estándares. Pero ¿Cuándo se ven afectados estos niveles?
Aunque no seamos completamente conscientes de la importancia que tienen ciertas costumbres o acciones que realizamos en nuestro día a día, la forma en la que masticamos crea un tipo de estímulo que permite a los huesos perdurar con sus dimensiones normales, mientras que la ausencia o escasez de dichas acciones regulares afecta negativamente a la cantidad de la estructura ósea. En otras palabras, se crea un caso de pérdida del hueso dental.
Sin embargo, nos encontramos con que los huesos maxilares se subdividen en cuatro áreas o regiones, por lo que las dimensiones estándares del hueso en cada una de ellas serán diferentes a las demás:
Maxilar anterior (zona premolar del maxilar superior): densidad ósea D3
Maxilar posterior: (zona molar): densidad ósea D4
Mandíbula anterior (zona premolar del hueso inferior): densidad ósea D2
Mandíbula posterior (zona molar): D3
Causas de la pérdida del hueso dental
Las causas por las cuales podemos llegar a sufrir una pérdida del hueso dental son varias, aunque pueden agruparse en dos grupos: razones fisiológicas que están ligadas con la edad y el envejecimiento, y causas patológicas donde entran en juego causantes externos como una enfermedad o infección.
En este sentido, si consideras que presentas una de las siguientes causas, entonces te recomendamos que acudas a tu centro odontológico para encontrar una solución.
Periodontitis
Las enfermedades periodontales son una de las mayores causantes de problemas de salud oral que afectan a las encías, las piezas dentales o al hueso, siendo las encías retraídas una de las consecuencias más comunes. Según el Consejo de Dentistas, 8 millones de adultos presentan algún tipo de enfermedad periodontal como la periodontitis o la gingivitis.
¿Cómo afecta la periodontitis a nuestros huesos maxilares? Esta enfermedad periodontal acaba afectando al hueso alveolar, la estructura ósea que se encarga de mantener las raíces de las piezas dentales. Se caracteriza por ser más fino. En consecuencia, una puede llevarnos a perder piezas dentales.
Falta o desalineación dental
Sabiendo que las enfermedades periodontales como la periodontitis puede acarrear la pérdida dental, cabe destacar que es imprescindible sustituir el diente perdido o caído, por ejemplo, con un implante; ya que si no correremos el riesgo de que nuestro siga viéndose afectado. No hay que olvidar que la manera de evitar la pérdida del hueso dental es gracias a acciones sencillas como la masticación o el simple hecho de hacer presión con los dientes.
Por otra parte, la densidad del hueso dental también podrá verse afectada si nuestros dientes no se encuentran alineados correctamente, por lo que habrá que buscar una solución externa, como un tratamiento de ortodoncia.
Síntomas de la pérdida del hueso dental
A pesar de que hay casos en los que el paciente puede no ser consciente de ello, generalmente los síntomas están relacionados con la movilidad dental, sensación de tener dientes más largos, aumento de sensibilidad dental o incluso que se empiecen a ver las raíces de las piezas dentales.
Solución para la pérdida del hueso dental
Sabiendo en qué consiste la pérdida del hueso dental y qué son los huesos maxilares, la solución es fácil de deducir. Así como sucede en casos de pacientes que presentan encías retraídas donde la solución es realizar un injerto, cuando un paciente pierde parte de la densidad del hueso dental suele realizarse un injerto de hueso.
De esta manera, no solo se reemplaza lo que falta del hueso maxilar, sino que también estimulamos al propio hueso para que este vuelva a crecer y tome el lugar del injerto. Asimismo, es importante mencionar que el injerto de hueso es necesario para poder sujetar un implante dental en el caso de que se cuente o necesite uno.
En este sentido, si el paciente necesita de ambos tratamientos -injerto óseo e implante dental- conviene saber que ambos suelen llevarse a cabo al mismo tiempo en el caso de que la pérdida del hueso dental no haya sido demasiado grave. Si no, ambos procedimientos se realizan por separado.
Estamos a tu disposición
¿Sufres de periodontitis, desalineación dental o carencia dental? Si presentas alguna de estas causas y notas que la densidad de tu hueso dental se está viendo afectada, ponte en contacto con nosotros o visita nuestra clínica dental. Estaremos encantados de atenderte y poder ayudarte.
Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación y realizar labores analíticas. Al continuar navegando entendemos que acepta nuestra política de cookies. Aceptar
Política de Cookies
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.