Aftas bucales: por qué salen y cómo dejar de sufrir cada vez que comes

Aftas bucales: por qué salen y cómo dejar de sufrir cada vez que comes

Aftas bucales | Clínica Dental Astigarraga

Si alguna vez has sentido ese «pinchazo» traicionero al beber un zumo de naranja, al saborear un café caliente o simplemente al cepillarte los dientes por la mañana, sabes perfectamente de lo que hablamos. Las aftas bucales son, probablemente, una de las consultas más frecuentes y, a la vez, más desesperantes que atendemos en nuestra Clínica Dental Astigarraga.

Aunque la mayoría de las veces no representan un peligro serio para tu salud, ¡vaya si condicionan tu día a día! Comer, hablar o incluso sonreír puede convertirse en un suplicio. En este artículo queremos ir un paso más allá de lo típico: vamos a explicarte por qué tu boca reacciona así, qué puedes hacer desde hoy mismo para que te duela menos y en qué momento exacto deberías descolgar el teléfono para pedirnos una cita.

¿Qué son realmente estas llagas?

Básicamente, un afta es una pequeña herida o úlcera que aparece en la mucosa de la boca. La reconocerás fácilmente por su aspecto: suelen ser redondas u ovaladas, con un centro de color blanquecino o amarillento (que es la fibrina) y un borde rojo muy inflamado que es el que realmente «grita» cuando lo tocas.

Un dato muy importante para tu tranquilidad: las aftas bucales no se contagian. A diferencia del herpes labial, que está causado por un virus y puede pasarse de una persona a otra, las aftas bucales son una reacción propia de tu organismo. Suelen salir en las zonas de «carne blanda»: el interior de los labios, las mejillas, la lengua o incluso en el paladar blando.

¿Por qué me salen a mí? Las causas reales que vemos en consulta

No existe una «varita mágica» que nos diga la causa exacta, porque suelen aparecer por una suma de factores. Sin embargo, en el día a día de nuestra clínica en Astigarraga, vemos que estos son los detonantes más comunes:

El estrés y la ansiedad: Es el factor número uno. Cuando pasamos por rachas de mucho trabajo, falta de sueño o tensión emocional, nuestro sistema inmunitario baja la guardia. La boca es una de las primeras zonas del cuerpo en avisar de que necesitamos frenar.

Pequeños traumas cotidianos: ¿Quién no se ha dado un mordisco accidental al masticar un chicle o un trozo de pan crujiente? Ese pequeño golpe, junto con el roce de una ortodoncia mal ajustada o un cepillado demasiado agresivo, es la puerta de entrada perfecta para una llaga.

Déficits nutricionales: A veces, las aftas recurrentes son la forma que tiene tu cuerpo de decirte que te faltan vitaminas del grupo B (especialmente la B12), ácido fólico o hierro.

Alimentos «enemigos»: El exceso de alimentos muy ácidos (limón, vinagre, piña), los picantes o los frutos secos muy salados irritan la mucosa de forma constante.

Tipos de aftas bucales: ¿cuál tienes tú?

No todas las llagas son iguales y saber identificarlas nos ayuda a elegir el mejor tratamiento:

Aftas bucales menores: Son las más típicas. Pequeñas, de menos de 1 centímetro, que curan solas en una semana sin dejar rastro.

Aftas bucales mayores: Son menos frecuentes pero mucho más latosas. Son más grandes, profundas y pueden tardar hasta un mes en cicatrizar. Estas sí que duelen de verdad y a veces dejan una pequeña cicatriz.

Aftas bucales herpetiformes: Son grupos de muchísimas llagas minúsculas (como la punta de un alfiler). No tienen nada que ver con el herpes, aunque el nombre confunda.

Trucos prácticos para aliviar el dolor hoy mismo

Mientras esperas a que la llaga decida marcharse, puedes seguir estos consejos de nuestro equipo:

Cambia el chip con el cepillado: No dejes de limpiarte los dientes (la higiene es clave para que no se infecte), pero usa un cepillo de cerdas suaves. Aquí te enseñamos a elegir el ideal según tu situación.

La «dieta blanca»: Durante unos días, evita cualquier cosa que pique, queme o sea ácida. Opta por alimentos templados o fríos y texturas suaves como purés o yogures.

Ayudas de farmacia: Existen geles con ácido hialurónico o colutorios específicos que crean una «tirita invisible» sobre la llaga. Esto no solo calma el dolor, sino que acelera la curación.

¿Cuándo deberías preocuparte y venir a vernos?

Aftas bucales o llagas

Sabemos que una llaga suele ser algo pasajero, pero no te la juegues si notas algo raro. Pídenos cita si:

  • La llaga o aftas bucales es inusualmente grande o se extiende.
  • Llevas más de 15 días con ella y no tiene pinta de querer cerrarse.
  • El dolor es tan fuerte que no te permite beber líquidos (cuidado aquí con la deshidratación).
  • Vienen acompañadas de fiebre o malestar general.

A veces, la aparición de aftas bucales está relacionada con otros problemas bucales como el bruxismo. Al apretar los dientes, generamos tensiones y pequeños roces constantes en las mucosas que facilitan estas lesiones. Si notas que te levantas con la mandíbula cansada, este artículo te interesa.

Ojo con los tratamientos estéticos si tienes llagas

Si tienes programado un blanqueamiento dental y te ha salido una llaga, lo mejor es que nos avises para valorar si conviene posponerlo unos días. El gel blanqueador, aunque es seguro, puede resultar muy irritante sobre una mucosa que ya está herida.

¿Y qué pasa con las aftas bucales los niños?

En los más pequeños, las aftas suelen aparecer durante los cambios de dentición o por llevarse objetos sucios a la boca. Si ves que tu hijo deja de comer o está muy irritable, es fundamental que un odontopediatra le eche un vistazo.

Si las llagas son una constante en tu vida, en Clínica Dental Astigarraga estamos para ayudarte a encontrar el origen y, sobre todo, para que vuelvas a disfrutar de tus comidas favoritas sin miedo.

¿Quieres que revisemos tu caso?

📞 943 33 00 89
📍 Pelotari Kalea 17 – Astigarraga

Empezar el año cuidando tu salud bucodental

Empezar el año cuidando tu salud bucodental

Salud bucodental | Clínica dental Astigarraga

El inicio de un nuevo año suele venir acompañado de propósitos: hacer más ejercicio, comer mejor, ahorrar, descansar más… pero hay un propósito esencial que muchas veces olvidamos: cuidar nuestra salud bucodental.

La boca es una parte fundamental de nuestra salud general y dedicar tiempo a revisarla de forma adecuada puede evitar problemas mayores en los próximos meses. Enero es un momento perfecto para organizar tu revisión dental anual, actualizar hábitos y comenzar el año con una sonrisa sana, fresca y en equilibrio.

En Clínica Dental Astigarraga atendemos a pacientes de Astigarraga, Donostia, Hernani y toda la zona de Donostialdea, y cada inicio de año vemos el mismo patrón: quienes revisan su salud bucodental en enero llegan al resto del año con menos urgencias, menos molestias y tratamientos más sencillos.

A continuación, te contamos por qué.

¿Por qué enero es el mejor momento para programar tu revisión dental anual?

Después de semanas de comidas copiosas, dulces, cambios de rutina y estrés, tu boca suele mostrar señales claras de desgaste o acumulación de placa.

Una revisión dental anual a principios de año permite:

  • Detectar caries incipientes antes de que avancen.
  • Revisar el estado de encías y prevenir enfermedades periodontales.
  • Comprobar desgastes provocados por bruxismo
  • Evaluar empastes antiguos o restauraciones que puedan necesitar mantenimiento.
  • Analizar si existe sensibilidad dental tras las fiestas.
  • Revisar prótesis, implantes o alineaciones realizadas con ortodoncia.

Todo esto se realiza en una sola cita y permite que comiences el año con tu boca en orden, evitando tratamientos largos o costosos más adelante.

La salud bucodental como propósito realista (y fácil de cumplir)

Habitos de cepillarse los dientes como parte de la Salud bucodental

A diferencia de otros propósitos exigentes, mejorar la salud bucodental es algo totalmente alcanzable y con resultados visibles a corto plazo. No hace falta complicarse: basta con incorporar pocos hábitos, pero bien elegidos.

Y, lo más importante: mantener una rutina constante.

Muchos pacientes nos preguntan cuáles son los pilares que no deberían faltar. Aquí los explicamos a fondo, sin listas mecánicas, sino integrando consejos prácticos y, cuando corresponde, enlazando a contenido complementario que ya hemos desarrollado en nuestro blog.

Cuida el cepillado, pero con el cepillo adecuado

Cepillarse tres veces al día es la base, pero elegir el instrumento correcto es igual de importante. No todos los cepillos sirven para todas las bocas, ni todas las encías toleran las mismas durezas.

    Ya explicamos cómo elegir la herramienta adecuada según tu caso por si necesitas una guía completa de cepillos de dientes:
    Cómo elegir el cepillo dental ideal según tus necesidades

    Para este nuevo año te recomendamos plantearte si tu cepillo actual cumple estos puntos:

    • ¿Tiene más de tres meses? Cámbialo.
    • ¿Las cerdas están abiertas? Ya no limpia bien.
    • ¿Tienes encías sensibles? Necesitas un cabezal suave.
    • ¿Te cuesta limpiar zonas posteriores? Quizá necesitas un mango flexible o un cepillo eléctrico con cabezal pequeño.

    Recuerda: la técnica es más importante que la fuerza. Un cepillado suave, inclinado hacia la encía, es más eficaz que ejercer presión.

    Incorpora la limpieza interdental como hábito semanal

    Uno de los propósitos más repetidos es usar hilo dental… pero también suele ser el primero que se abandona. Sin embargo, es fundamental para prevenir caries entre dientes, inflamación de encías y mal aliento.

      Si no te sientes cómodo con el hilo tradicional, puedes probar alternativas como los cepillos interproximales o irrigadores. El objetivo es siempre el mismo: llegar donde el cepillo no alcanza.

      Este pequeño gesto puede ahorrarte futuras obturaciones, endodoncias o incluso tratamientos más complejos, como la colocación de implantes.

      Presta atención al bruxismo: el estrés del nuevo año también se nota en la boca

      El inicio del año es una etapa en la que aumentan los episodios de bruxismo, especialmente por el regreso a la rutina laboral. El problema no es solo rechinar los dientes, sino las consecuencias:

        • Desgaste dental progresivo
        • Dolor en la mandíbula
        • Cefaleas
        • Roturas de empastes
        • Sensibilidad dental

        Si quieres profundizar más sobre los tratamiento para el bruxismo o si notas tensión al despertar o dolor en la mandíbula, una revisión temprana puede evitar que el desgaste avance más.

        Revisión de implantes, prótesis y tratamientos previos

        Enero es un momento idóneo para evaluar la estabilidad de cualquier tratamiento anterior que tengas en boca:

          • Implantes
          • Puentes
          • Empastes
          • Carillas
          • Prótesis removibles
          • Ortodoncia invisible o fija

          Si utilizas implantes, recuerda que requieren seguimiento constante. Hace poco actualizamos un artículo útil que puedes revisar: Implantes dentales: cuándo se recomiendan y cómo cuidarlos

          Un control anual permite comprobar si el hueso y la encía mantienen una adaptación correcta para asegurar su durabilidad.

          Alimentación consciente: tu boca también come lo que tú comes

          Una parte clave de la salud bucodental es la alimentación. Enero suele ser el mes en que tratamos de volver a hábitos más equilibrados. Aprovecha este impulso para cuidar tu boca también:

            • Reduce azúcares refinados.
            • Modera café y bebidas ácidas.
            • Evita picar constantemente.
            • Aumenta el consumo de agua.

            Pequeños cambios tienen un impacto gigante en tu sonrisa.

            Si tienes niños, este también es un buen momento para revisar su boca

            Muchos padres aprovechan enero para poner al día horarios, actividades y rutinas. Es el momento perfecto para revisar la salud bucodental infantil.

              Detectar problemas a tiempo —como caries, mordidas abiertas o deglución atípica— puede evitar tratamientos largos más adelante.

              Mantén una higiene bucodental diaria impecable

              Reforzar tu rutina diaria te permitirá mantener una boca sana durante todo el año.

                Algunos puntos clave:

                • Cepillado 2-3 veces al día
                • Al menos 2 minutos por cepillado
                • Limpieza interdental
                • Enjuague adaptado a tus necesidades
                • Cambio periódico de cepillo
                • Limpieza profesional cada 6 meses

                Cada persona requiere productos diferentes: encías sensibles, ortodoncia, implantes… Por eso, durante la revisión dental anual hacemos recomendaciones personalizadas.

                Reserva tu revisión dental anual en enero

                Comenzar el año con tu boca revisada te da tranquilidad y evita urgencias posteriores. Durante la revisión valoramos:

                • Encías
                • Caries
                • Desgaste
                • Posición dental
                • Sensibilidad
                • Estado de restauraciones
                • Halitosis
                • Hábitos de higiene

                Y si lo necesitas, te damos un plan personalizado para mejorar tu salud bucodental durante todo el año.

                Estamos a tu disposición

                Si quieres empezar el año cuidando tu salud bucodental y programar tu revisión dental anual, estaremos encantados de ayudarte.

                📞 943 33 00 89
                📍 Pelotari Kalea 17 – Astigarraga

                Tu sonrisa es para toda la vida: este año, cuídala desde hoy.

                Tipos de injerto de encía

                Tipos de injerto de encía

                Injertos de encía por motivos estéticos

                Un injerto dental es un procedimiento donde se busca sustituir el tejido dental perdido o dañado, mediante la transplantación de tejido dental saludable. Este se extrae de una parte del cuerpo, con el fin de rellenar el espacio vacío y restaurar la función y la apariencia de la pieza dental afectada.

                Existen diferentes tipos de injertos dentales, desde injertos óseos, injertos de tejido blando (injerto de encía) hasta injertos de tejido dental. En este sentido, encontramos varias razones por las cuales una persona puede requerir de un injerto dental, como por ejemplo si sufre de encías retraídas.

                A continuación explicamos una de las soluciones para hacer frente a esa recesión gingival, siendo esta los injertos de encías.

                ¿En qué consisten los injertos de encía?

                En otras palabras, el injerto de encía es básicamente un tipo de injerto dental. Se trata de extraer tejido de una zona blanda para cubrir lo que la encía no puede, es decir, tapar la raíz dental.

                Los injertos de encía también son conocidos como un tipo de cirugía plástica periodontal que ayuda a evitar futuros problemas que pueda causar una retracción gingival. De esta manera se reemplaza el tejido de encía perdido o dañado y se mejora la apariencia de la línea de la encía; cerrando espacios entre los dientes, o corrigiendola posición de los mismos.

                El injerto de encía se realiza bajo anestesia local y suele tomar de una a dos horas en completarse. En la primera fase del procedimiento, se prepara la zona donante y recipiente. Luego, se toma un pedazo de tejido de encía de la zona donante y se coloca en la zona receptor. Finalmente, se cierra la herida y se deja que el tejido trasplantado cure y cicatrice.

                ¿Cuándo es necesario un injerto de encía?

                Como ya se ha mencionado, un injerto de encía sirve para dar solución a las encías retraídas, un problema que va desarrollándose con el paso del tiempo. Debido a esto, es común que el paciente no sea consciente de ello hasta que la afección alcance la evidencia. 

                Estas son algunas causas que provocan recesiones de encías y, en consecuencia, el paciente requiere de un injerto de encía:

                • Acumulación de bacterias por enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis. De hecho, si la situación no es demasiado grave, es posible que el tratamiento de la gingivitis evite las encías retraídas. No obstante, si el paciente ya sufre de periodontitis, entonces el injerto de encía es la única respuesta.
                • Llevar a cabo un cepillado agresivo favorece la aparición de encías retraídas. Por ello, es importante acudir a nuestro dentista habitual y saber cómo es la forma adecuada de lavarse los dientes.
                • Usar un cepillo que no se adecúe a nuestras necesidades. Es imprescindible elegir el tipo de cepillo de dientes adecuado para evitar daños innecesarios.

                Según el Consejo de Dentistas, cuando nos encontramos con encías muy retraídas lo normal es someterse a una cirugía periodontal donde los injertos de encía son la respuesta para cubrir la raíz descubierta.

                Tipos de injertos de encía

                Al igual que los injertos de encía pertenecen al grupo de injertos dentales, dependiendo de la fase en la que se encuentre la recesión gingival podemos clasificar el injerto de encía dentro de tres grupos diferentes: de tejido conectivo, injertos libres e injertos gingivales pediculados.

                Injerto de tejido conectivo

                Los injertos de tejido conectivo son los más utilizados en odontología. Consiste en extraer tejido del interior del paladar realizando un pequeño corte en el mismo, de tal manera que se genere la menor molestia posible durante y después del proceso.

                Injerto de encía libre

                A diferencia de lo que ocurre con el injerto de tejido conectivo, el injerto libre consiste en obtener el tejido blando del paladar para luego colocarse sobre una raíz dental.

                Injerto gingival pediculado

                Cuando unas encías retraídas entran en una fase de mayor gravedad y ninguno de los injertos de encía mencionados anteriormente sirven, suele realizarse un desplazamiento de la encía. En otras palabras, se extrae el tejido de la misma encía.

                ¿Qué otros problemas se solucionan con el injerto de encía?

                Hay varias razones por las que una persona puede necesitar un injerto de encía, aunque no tenga encías retraídas. Algunas de estas razones incluyen:

                • Reemplazar tejido de encía perdido debido a un traumatismo en la boca.
                • Motivos estéticos, como mejorar la apariencia de la línea de la encía y hacer que los dientes parezcan más largos.
                • Cerrar espacios entre los dientes o corregir la posición de los dientes.
                • Proteger las raíces de los dientes y, en consecuencia, mejorar la salud y la función oral.
                Apretar los dientes

                Estamos a tu disposición

                Los controles regulares en el dentista y las limpiezas profesionales son una herramienta fundamental para prevenir la evolución de las recesiones en las encías. Si por algún casual sufres de encías retraídas o tienes dudas acerca de si deberías someterte a un injerto de encía, no dudes en ponerte en contacto con nosotros o en acudir a nuestra clínica dental. Estaremos encantados de ayudarte.

                Pérdida del hueso dental

                Pérdida del hueso dental

                Pérdida del hueso dental

                Dentro de los riesgos que podemos encontrar en el sector de la odontología se encuentra la pérdida del hueso dental o maxilar, es decir, que la presencia de los huesos que componen nuestra cavidad oral se haya visto reducida y sea más pequeña de lo que debería ser.

                ¿En qué consiste la pérdida del hueso dental?

                Para entender la importancia del tema en cuestión, es necesario recalcar lo que son los huesos maxilares. Por un lado, se encuentra lo que todos conocemos y denominamos como mandíbula; mientras que por otra parte está el maxilar superior. Este último es donde se encuentran las piezas dentales superiores, y que además da forma al paladar duro, la nariz y a parte del hueco de los ojos.

                Por lo tanto, cuando hablamos de la pérdida del hueso dental estamos haciendo mención a que la densidad del hueso se encuentra por debajo de los niveles estándares. Pero ¿Cuándo se ven afectados estos niveles?

                Aunque no seamos completamente conscientes de la importancia que tienen ciertas costumbres o acciones que realizamos en nuestro día a día, la forma en la que masticamos crea un tipo de estímulo que permite a los huesos perdurar con sus dimensiones normales, mientras que la ausencia o escasez de dichas acciones regulares afecta negativamente a la cantidad de la estructura ósea. En otras palabras, se crea un caso de pérdida del hueso dental.

                Sin embargo, nos encontramos con que los huesos maxilares se subdividen en cuatro áreas o regiones, por lo que las dimensiones estándares del hueso en cada una de ellas serán diferentes a las demás:

                • Maxilar anterior (zona premolar del maxilar superior): densidad ósea D3
                • Maxilar posterior: (zona molar): densidad ósea D4
                • Mandíbula anterior (zona premolar del hueso inferior): densidad ósea D2
                • Mandíbula posterior (zona molar): D3

                Causas de la pérdida del hueso dental

                Las causas por las cuales podemos llegar a sufrir una pérdida del hueso dental son varias, aunque pueden agruparse en dos grupos: razones fisiológicas que están ligadas con la edad y el envejecimiento, y causas patológicas donde entran en juego causantes externos como una enfermedad o infección.

                En este sentido, si consideras que presentas una de las siguientes causas, entonces te recomendamos que acudas a tu centro odontológico para encontrar una solución.

                Periodontitis

                Las enfermedades periodontales son una de las mayores causantes de problemas de salud oral que afectan a las encías, las piezas dentales o al hueso, siendo las encías retraídas una de las consecuencias más comunes. Según el Consejo de Dentistas, 8 millones de adultos presentan algún tipo de enfermedad periodontal como la periodontitis o la gingivitis

                ¿Cómo afecta la periodontitis a nuestros huesos maxilares? Esta enfermedad periodontal acaba afectando al hueso alveolar, la estructura ósea que se encarga de mantener las raíces de las piezas dentales. Se caracteriza por ser más fino. En consecuencia, una puede llevarnos a perder piezas dentales.

                Falta o desalineación dental

                Sabiendo que las enfermedades periodontales como la periodontitis puede acarrear la pérdida dental, cabe destacar que es imprescindible sustituir el diente perdido o caído, por ejemplo, con un implante; ya que si no correremos el riesgo de que nuestro siga viéndose afectado. No hay que olvidar que la manera de evitar la pérdida del hueso dental es gracias a acciones sencillas como la masticación o el simple hecho de hacer presión con los dientes.

                Por otra parte, la densidad del hueso dental también podrá verse afectada si nuestros dientes no se encuentran alineados correctamente, por lo que habrá que buscar una solución externa, como un tratamiento de ortodoncia

                Síntomas de la pérdida del hueso dental

                A pesar de que hay casos en los que el paciente puede no ser consciente de ello, generalmente los síntomas están relacionados con la movilidad dental, sensación de tener dientes más largos, aumento de sensibilidad dental o incluso que se empiecen a ver las raíces de las piezas dentales.

                Solución para la pérdida del hueso dental

                Sabiendo en qué consiste la pérdida del hueso dental y qué son los huesos maxilares, la solución es fácil de deducir. Así como sucede en casos de pacientes que presentan encías retraídas donde la solución es realizar un injerto, cuando un paciente pierde parte de la densidad del hueso dental suele realizarse un injerto de hueso.

                De esta manera, no solo se reemplaza lo que falta del hueso maxilar, sino que también estimulamos al propio hueso para que este vuelva a crecer y tome el lugar del injerto. Asimismo, es importante mencionar que el injerto de hueso es necesario para poder sujetar un implante dental en el caso de que se cuente o necesite uno.

                En este sentido, si el paciente necesita de ambos tratamientos -injerto óseo e implante dental- conviene saber que ambos suelen llevarse a cabo al mismo tiempo en el caso de que la pérdida del hueso dental no haya sido demasiado grave. Si no, ambos procedimientos se realizan por separado.

                Implante dental para evitar la pérdida del hueso dental

                Estamos a tu disposición

                ¿Sufres de periodontitis, desalineación dental o carencia dental? Si presentas alguna de estas causas y notas que la densidad de tu hueso dental se está viendo afectada, ponte en contacto con nosotros o visita nuestra clínica dental. Estaremos encantados de atenderte y poder ayudarte.

                7 fases del tratamiento de ortodoncia

                7 fases del tratamiento de ortodoncia

                molde para tratamiento de ortodoncia

                Un tratamiento de ortodoncia es el proceso que se establece con el fin de corregir la posición de las piezas dentales de un paciente. Además, también mejora otros ámbitos como la estética y la oclusión dental. 

                Pero ¿cuánto puede durar un tratamiento de ortodoncia? ¿Qué tipos de aparatos encontramos? ¿Cuándo hace falta un tratamiento ortodóncico? 

                ¿En qué consisten los tratamientos de ortodoncia?

                Un tratamiento de ortodoncia son aquellos cuyo objetivo se centra en corregir la posición de los dientes y los huesos que conforman nuestra cavidad oral, sin embargo, podemos encontrar diferentes tratamientos ortodóncicos en base a las características que se identifiquen en cada caso.

                Por este motivo, no basta con que el paciente sepa o admita que necesita un tratamiento de ortodoncia, sino que para poder comenzar con el proceso es necesario visitar una clínica dental donde un especialista ortodoncista analice el caso y, en consecuencia, indique las pautas a seguir durante el tratamiento. En otras palabras, el tratamiento de ortodoncia se basa en las necesidades de cada individuo.

                Además, un tratamiento ortodóncico es sinónimo de que a futuro el paciente goce de una boca sana y estética.

                De esta manera, el tratamiento ortodóncico puede incluir hasta siete fases diferentes, enumeradas a continuación:

                1. Estudio de ortodoncia: durante esta fase el ortodoncista aprovecha para realizar diferentes pruebas que determinen los problemas orales que puede sufrir el paciente. Para ello, se utilizarán diferentes recursos para obtener los mejores resultados, como por ejemplo fotografías internas y externas de la cavidad oral, radiografías o moldes elaborados con escayola.

                2. Alinear y nivelar: una vez identificado y colocado el aparato que mejor se ajuste a las necesidades del paciente en cuestión, comienza la fase de alineamiento y nivelación. Siendo el objetivo solucionar el apiñamiento dental o la mordida cruzada, esta segunda etapa del tratamiento tiene una duración estimada de 6 y 8 meses aproximadamente.

                3. Corregir la mordida y la relación de las muelas: siendo la mordida o la posible oclusión dental los problemas a solucionar durante esta fase del tratamiento de ortodoncia, el ortodoncista debe hacer uso de herramientas externas que permitan encajar las piezas dentales inferiores con las superiores. Podemos identificar las gomas como uno de los métodos más empleados para cumplir esa función.

                4. Cierre de espacios: durante esta fase se busca acabar con esos espacios interdentales, por lo que se hace uso de varias herramientas que facilitan el trabajo: gomas o elásticos, carillas dentales y resortes.

                5. Acabado y terminación: para poder comenzar con esta quinta fase deben de haberse completado exitosamente las fases anteriores del tratamiento de ortodoncia. De esta manera el especialista en cuestión podrá empezar a realizar correcciones y pequeños ajustes que perfeccionen los resultados del proceso.

                6. Retirada de los aparatos habiendo cumplido satisfactoriamente las etapas anteriores del tratamiento ortodóncico.

                7. Etapa de retención: por último, y probablemente la fase más importante de todo el tratamiento, el ortodoncista deberá establecer un método que evite a los dientes regresar a la posición que estaban anteriormente. Para ello encontramos retenedores fijos o fundas extraíbles, también conocidas como férulas.

                Tipos de tratamiento de ortodoncia

                Teniendo en cuenta que el tratamiento ortodóncico se ajusta a las necesidades individuales que presenta cada uno de los pacientes, podemos encontrar diferentes aparatos u ortodoncias según el caso. En este sentido, cabe destacar que se clasifican en dos grupos diferentes: aparatos fijos y aparatos removibles.

                En cualquiera de los casos, el objetivo de las diferentes ortodoncias ejercen una pequeña presión sobre los huesos maxilares y piezas dentales para poder corregir diferentes problemas.

                Aparatos fijos

                Los aparatos dentales fijos son aquellos que más se emplean y que mejores resultados obtiene durante el tratamiento de ortodoncia, como es el caso de los brackets. Además, dentro de esta categoría actualmente encontramos una mayor gama de ortodoncias fijas, aunque los brackets metálicos son los más empleados en el sector.

                Aparatos removibles

                A diferencia de los aparatos dentales fijos, los removibles se caracterizan por solventar casos más leves de oclusiones dentales, por lo que únicamente se dan casos muy concretos y definidos.

                Brackets como tratamiento de ortodoncia

                ¿Para qué sirve un tratamiento de ortodoncia?

                Según el Consejo de Dentistas, la ortodoncia en sí hace referencia a la especialidad odontológica que se encarga de corregir tanto la posición de los dientes como la de los huesos maxilares.

                En este sentido, un paciente puede llegar a comenzar un tratamiento de ortodoncia cuando presenta ciertos problemas que compromete la salud bucodental.

                A continuación veremos qué casos requieren de una ortodoncia:

                Apiñamiento dental

                El principal problema a destacar en casos de apiñamiento dental es la falta de espacio que tiene un individuo en su cavidad oral. Las principales causas que provocan este problema oral son dos: piezas dentales más grandes de lo que deberían ser o que el paciente cuente con una mandíbula o un paladar estrecho. 

                Dentro de los diferentes tipos de ortodoncia podemos encontrar uno que solucione los casos de paladar estrecho, siendo un expansor de paladar la solución al problema.

                Espaciamiento o diastemas

                Cuando los dientes del paciente tienen un tamaño más reducido del que deberían se identifica como casos de espaciamiento por ausencia dentaria.

                Línea media desplazada

                El siguiente problema oral está relacionado con la asimetría facial, ya que en estas situaciones los dientes superiores e inferiores no se encuentran alineados.

                Mordida abierta, mordida cruzada y sobremordida

                Los casos de maloclusión dental también son casos a los que se debe de responder con un tratamiento de ortodoncia. Pero ¿cómo se diferencian la mordida abierta, la mordida cruzada y la sobremordida?

                La mordida abierta se da cuando el paciente es incapaz de cerrar por completo la boca y queda un espacio entre los dientes superiores y los inferiores, imposibilitando el contacto entre ambas arcadas.

                Sin embargo, la mordida cruzada ocurre cuando los dientes inferiores se superponen a los superiores. Es decir, los dientes de la mandíbula quedan por delante de las piezas dentales del maxilar superior.

                En cuanto a la sobremordida, es exactamente lo contrario a la mordida cruzada, ya que los dientes superiores quedan muy por delante de las piezas dentales inferiores.

                Tratamiento de ortodoncia para sobremordida

                Estamos a tu disposición

                No dudes en ponerte en contacto con nosotros por teléfono o visitar nuestra clínica dental si buscas empezar un tratamiento de ortodoncia. Estaremos encantados de atenderte.

                Tengo las encías retraídas ¿qué puedo hacer?

                Tengo las encías retraídas ¿qué puedo hacer?

                Casos de encías retraídas

                La salud dental es un término genérico que recoge en sí diferentes términos y situaciones a las que un dentista puede enfrentarse en su día a día, como por ejemplo las caries que causan la pérdida de los dientes. Pues bien, las encías retraídas o la recesión gingival es un caso más que pone en riesgo la salud y el bienestar de nuestra boca, por lo que es aconsejable conocer un poco más al respecto.

                Definición de encías retraídas

                Antes de comenzar con la solución es necesario entender en qué consiste un caso de encías retraídas. Ocurre cuando el tejido de las encías se debilitan de tal manera que cada vez se vuelven de menor tamaño. En consecuencia, puede afectar a las piezas dentales, ya que con el paso del tiempo las raíces de los dientes acaban quedando más expuestas de lo que deberían.

                ¿Qué puede ocurrir si el tamaño de nuestras encías se ve afectado? Al quedar la raíz a la vista los dientes se verán más largos de lo que son, e incluso se podría llegar a sentir el movimiento de los mismos. De hecho, en los casos graves de encías retraídas o recesión gingival puede conllevar a la pérdida de la dentadura, acarreando consigo la necesidad de colocar implantes dentales.

                En este sentido, destacar que la retracción de las encías es considerada una enfermedad periodontal, aunque realmente se trata de un problema que deriva de la gingivitis y la periodontitis.

                ¿Cuáles son sus causas?

                Enfermedades periodontales

                Tanto la gingivitis como la periodontitis son dos enfermedades periodontales que ponen en riesgo la salud oral y que además pueden derivar en una recesión gingival si no se acude al dentista para tratar la enfermedad.

                Entre las dos afecciones la periodontitis es la más peligrosa, ya que implica la pérdida del hueso y afecta a toda la cavidad oral. En estos casos, puede que no pueda realizarse el tratamiento contra la retracción de las encías en todas las piezas dentales.

                Cepillado agresivo

                Aunque las encías retraídas aparecen por un exceso de sarro, lo cierto es que también puede haber casos de pacientes que apenas tengan placa bacteriana acumulada. Entonces ¿qué es lo que está ocurriendo?

                Significa que estas personas, a pesar de mantener la placa y el sarro a raya, llevan a cabo un cepillado muy brusco o están empleando un cepillo demasiado duro para sus encías. Las encías están compuestas por un tejido delicado cuya función es proteger la raíz dental, por lo que es conveniente encontrar un tipo de cepillo que se adecúe a las necesidades de cada uno.

                A diferencia de la periodontitis, es poco probable que un cepillado fuerte acabe afectando a todos los dientes.

                Traumatismos mecánicos

                Pongamos el ejemplo del piercing en la boca, ya sea en el labio o en la lengua. Lo que ocurre con esta clase de elementos es que entran en contacto con las encías continuamente, provocando así las encías retraídas en más de un diente.

                Encías retraídas por piercing en la lengua

                Tabaco

                El tabaco es una de las causas principales que crean problemas de salud en la sociedad, por lo que no es ninguna sorpresa que provoque encías retraídas. Los pacientes fumadores suelen tener una mayor tendencia a desarrollar enfermedades periodontales, ya que las sustancias químicas que absorben no sólo aumenta la probabilidad de caries, también afecta a los huesos maxilar y mandíbula.

                Bruxismo

                Consiste en una costumbre involuntaria donde el paciente hace rechinar sus dientes generando una gran presión que no solo los desgasta, sino que también desplaza levemente las piezas dentales y, de este modo, las encías se debilitan.

                Ortodoncia

                Los tratamientos de ortodoncia son otra de las causas por las cuales un paciente puede disponer de encías retraídas. Esto se debe a que la ortodoncia mueve los dientes y los va redirigiendo a sus posiciones correspondientes.

                Sin embargo, en este proceso puede ocurrir que el diente haya sido retirado de la estructura ósea del maxilar y, en consecuencia, la raíz queda expuesta por falta de encía.

                Síntomas de las encías retraídas

                Varios de los síntomas que podemos encontrar en las enfermedades periodontales pueden darse en los pacientes que sufren de una retracción de encías.

                Según el consejo de dentistas, los síntomas más comunes son el enrojecimiento de las encías y el sangrado de las mismas. Veamos a continuación el resto de síntomas que pueden aparecer:

                • Hipersensibilidad en las encías frente a las temperaturas
                • Mal aliento
                • Dolor dental
                • Bolsas periodontales
                • Nacimiento de caries en la misma raíz dental
                • Pérdida dental
                Hipersensibilidad oral por encías retraídas

                ¿Qué puedo hacer para solucionarlo?

                Tras haber conocido más a fondo todo lo que hay detrás de unas recesión gingival, es importante mencionar que las encías retraídas deben tratarse tanto por salud como por estética. De hecho, existe una solución por cada causa que hemos identificado previamente.

                Si la causa es una enfermedad periodontal debido a un incorrecto mantenimiento de la higiene oral, el curetaje dental es la solución, ya que consiste en la eliminación del sarro que se encuentra tanto en los dientes como en las propias encías.

                Para otros casos existe la posibilidad de realizar una cirugía estética periodontal, especialmente si se trata de casos muy avanzados. Aquí existen dos opciones:

                • Estiramiento de encía: consiste en estirar una parte de la encía con el fin de cubrir la raíz que ha quedado expuesta.
                • Injerto: esta alternativa se presenta en casos muy severos. Se trata de extraer una pequeña porción del tejido que se encuentra en la cavidad oral para colocarla en la zona de la raíz. Asimismo, esta cirugía conlleva a poner un par de puntos en la zona de la cual se ha hecho la extracción del tejido.

                Finalmente, para las encías que han sido afectadas por el bruxismo existe la posibilidad de proveer al paciente con una placa de descarga que detenga el inconsciente choque de los dientes.

                Estamos a tu disposición

                Podemos encontrar múltiples causas para las encías retraídas, y cada una de ellas tiene una solución diferente. Si sufres de una recesión gingival no dudes en visitar nuestra clínica dental o en contactar con nosotros para posibles dudas. Estaremos encantados de atenderte.