Un tratamiento de ortodoncia es el proceso que se establece con el fin de corregir la posición de las piezas dentales de un paciente. Además, también mejora otros ámbitos como la estética y la oclusión dental.
Pero ¿cuánto puede durar un tratamiento de ortodoncia? ¿Qué tipos de aparatos encontramos? ¿Cuándo hace falta un tratamiento ortodóncico?
¿En qué consisten los tratamientos de ortodoncia?
Un tratamiento de ortodoncia son aquellos cuyo objetivo se centra en corregir la posición de los dientes y los huesos que conforman nuestra cavidad oral, sin embargo, podemos encontrar diferentes tratamientos ortodóncicos en base a las características que se identifiquen en cada caso.
Por este motivo, no basta con que el paciente sepa o admita que necesita un tratamiento de ortodoncia, sino que para poder comenzar con el proceso es necesario visitar una clínica dental donde un especialista ortodoncista analice el caso y, en consecuencia, indique las pautas a seguir durante el tratamiento. En otras palabras, el tratamiento de ortodoncia se basa en las necesidades de cada individuo.
Además, un tratamiento ortodóncico es sinónimo de que a futuro el paciente goce de una boca sana y estética.
De esta manera, el tratamiento ortodóncico puede incluir hasta siete fases diferentes, enumeradas a continuación:
1. Estudio de ortodoncia: durante esta fase el ortodoncista aprovecha para realizar diferentes pruebas que determinen los problemas orales que puede sufrir el paciente. Para ello, se utilizarán diferentes recursos para obtener los mejores resultados, como por ejemplo fotografías internas y externas de la cavidad oral, radiografías o moldes elaborados con escayola.
2. Alinear y nivelar: una vez identificado y colocado el aparato que mejor se ajuste a las necesidades del paciente en cuestión, comienza la fase de alineamiento y nivelación. Siendo el objetivo solucionar el apiñamiento dental o la mordida cruzada, esta segunda etapa del tratamiento tiene una duración estimada de 6 y 8 meses aproximadamente.
3. Corregir la mordida y la relación de las muelas: siendo la mordida o la posible oclusión dental los problemas a solucionar durante esta fase del tratamiento de ortodoncia, el ortodoncista debe hacer uso de herramientas externas que permitan encajar las piezas dentales inferiores con las superiores. Podemos identificar las gomas como uno de los métodos más empleados para cumplir esa función.
4. Cierre de espacios: durante esta fase se busca acabar con esos espacios interdentales, por lo que se hace uso de varias herramientas que facilitan el trabajo: gomas o elásticos, carillas dentales y resortes.
5. Acabado y terminación: para poder comenzar con esta quinta fase deben de haberse completado exitosamente las fases anteriores del tratamiento de ortodoncia. De esta manera el especialista en cuestión podrá empezar a realizar correcciones y pequeños ajustes que perfeccionen los resultados del proceso.
6. Retirada de los aparatos habiendo cumplido satisfactoriamente las etapas anteriores del tratamiento ortodóncico.
7. Etapa de retención: por último, y probablemente la fase más importante de todo el tratamiento, el ortodoncista deberá establecer un método que evite a los dientes regresar a la posición que estaban anteriormente. Para ello encontramos retenedores fijos o fundas extraíbles, también conocidas como férulas.
Tipos de tratamiento de ortodoncia
Teniendo en cuenta que el tratamiento ortodóncico se ajusta a las necesidades individuales que presenta cada uno de los pacientes, podemos encontrar diferentes aparatos u ortodoncias según el caso. En este sentido, cabe destacar que se clasifican en dos grupos diferentes: aparatos fijos y aparatos removibles.
En cualquiera de los casos, el objetivo de las diferentes ortodoncias ejercen una pequeña presión sobre los huesos maxilares y piezas dentales para poder corregir diferentes problemas.
Aparatos fijos
Los aparatos dentales fijos son aquellos que más se emplean y que mejores resultados obtiene durante el tratamiento de ortodoncia, como es el caso de los brackets. Además, dentro de esta categoría actualmente encontramos una mayor gama de ortodoncias fijas, aunque los brackets metálicos son los más empleados en el sector.
Aparatos removibles
A diferencia de los aparatos dentales fijos, los removibles se caracterizan por solventar casos más leves de oclusiones dentales, por lo que únicamente se dan casos muy concretos y definidos.
¿Para qué sirve un tratamiento de ortodoncia?
Según el Consejo de Dentistas, la ortodoncia en sí hace referencia a la especialidad odontológica que se encarga de corregir tanto la posición de los dientes como la de los huesos maxilares.
En este sentido, un paciente puede llegar a comenzar un tratamiento de ortodoncia cuando presenta ciertos problemas que compromete la salud bucodental.
A continuación veremos qué casos requieren de una ortodoncia:
Apiñamiento dental
El principal problema a destacar en casos de apiñamiento dental es la falta de espacio que tiene un individuo en su cavidad oral. Las principales causas que provocan este problema oral son dos: piezas dentales más grandes de lo que deberían ser o que el paciente cuente con una mandíbula o un paladar estrecho.
Dentro de los diferentes tipos de ortodoncia podemos encontrar uno que solucione los casos de paladar estrecho, siendo un expansor de paladar la solución al problema.
Espaciamiento o diastemas
Cuando los dientes del paciente tienen un tamaño más reducido del que deberían se identifica como casos de espaciamiento por ausencia dentaria.
Línea media desplazada
El siguiente problema oral está relacionado con la asimetría facial, ya que en estas situaciones los dientes superiores e inferiores no se encuentran alineados.
Mordida abierta, mordida cruzada y sobremordida
Los casos de maloclusión dental también son casos a los que se debe de responder con un tratamiento de ortodoncia. Pero ¿cómo se diferencian la mordida abierta, la mordida cruzada y la sobremordida?
La mordida abierta se da cuando el paciente es incapaz de cerrar por completo la boca y queda un espacio entre los dientes superiores y los inferiores, imposibilitando el contacto entre ambas arcadas.
Sin embargo, la mordida cruzada ocurre cuando los dientes inferiores se superponen a los superiores. Es decir, los dientes de la mandíbula quedan por delante de las piezas dentales del maxilar superior.
En cuanto a la sobremordida, es exactamente lo contrario a la mordida cruzada, ya que los dientes superiores quedan muy por delante de las piezas dentales inferiores.
Estamos a tu disposición
No dudes en ponerte en contacto con nosotros por teléfono o visitar nuestra clínica dental si buscas empezar un tratamiento de ortodoncia. Estaremos encantados de atenderte.
La salud dental es un término genérico que recoge en sí diferentes términos y situaciones a las que un dentista puede enfrentarse en su día a día, como por ejemplo las caries que causan la pérdida de los dientes. Pues bien, las encías retraídas o la recesión gingival es un caso más que pone en riesgo la salud y el bienestar de nuestra boca, por lo que es aconsejable conocer un poco más al respecto.
Definición de encías retraídas
Antes de comenzar con la solución es necesario entender en qué consiste un caso de encías retraídas. Ocurre cuando el tejido de las encías se debilitan de tal manera que cada vez se vuelven de menor tamaño. En consecuencia, puede afectar a las piezas dentales, ya que con el paso del tiempo las raíces de los dientes acaban quedando más expuestas de lo que deberían.
¿Qué puede ocurrir si el tamaño de nuestras encías se ve afectado? Al quedar la raíz a la vista los dientes se verán más largos de lo que son, e incluso se podría llegar a sentir el movimiento de los mismos. De hecho, en los casos graves de encías retraídas o recesión gingival puede conllevar a la pérdida de la dentadura, acarreando consigo la necesidad de colocar implantes dentales.
En este sentido, destacar que la retracción de las encías es considerada una enfermedad periodontal, aunque realmente se trata de un problema que deriva de la gingivitis y la periodontitis.
Tanto la gingivitis como la periodontitis son dos enfermedades periodontales que ponen en riesgo la salud oral y que además pueden derivar en una recesión gingival si no se acude al dentista para tratar la enfermedad.
Entre las dos afecciones la periodontitis es la más peligrosa, ya que implica la pérdida del hueso y afecta a toda la cavidad oral. En estos casos, puede que no pueda realizarse el tratamiento contra la retracción de las encías en todas las piezas dentales.
Aunque las encías retraídas aparecen por un exceso de sarro, lo cierto es que también puede haber casos de pacientes que apenas tengan placa bacteriana acumulada. Entonces ¿qué es lo que está ocurriendo?
Significa que estas personas, a pesar de mantener la placa y el sarro a raya, llevan a cabo un cepillado muy brusco o están empleando un cepillo demasiado duro para sus encías. Las encías están compuestas por un tejido delicado cuya función es proteger la raíz dental, por lo que es conveniente encontrar un tipo de cepillo que se adecúe a las necesidades de cada uno.
A diferencia de la periodontitis, es poco probable que un cepillado fuerte acabe afectando a todos los dientes.
Traumatismos mecánicos
Pongamos el ejemplo del piercing en la boca, ya sea en el labio o en la lengua. Lo que ocurre con esta clase de elementos es que entran en contacto con las encías continuamente, provocando así las encías retraídas en más de un diente.
Tabaco
El tabaco es una de las causas principales que crean problemas de salud en la sociedad, por lo que no es ninguna sorpresa que provoque encías retraídas. Los pacientes fumadores suelen tener una mayor tendencia a desarrollar enfermedades periodontales, ya que las sustancias químicas que absorben no sólo aumenta la probabilidad de caries, también afecta a los huesos maxilar y mandíbula.
Consiste en una costumbre involuntaria donde el paciente hace rechinar sus dientes generando una gran presión que no solo los desgasta, sino que también desplaza levemente las piezas dentales y, de este modo, las encías se debilitan.
Ortodoncia
Los tratamientos de ortodoncia son otra de las causas por las cuales un paciente puede disponer de encías retraídas. Esto se debe a que la ortodoncia mueve los dientes y los va redirigiendo a sus posiciones correspondientes.
Sin embargo, en este proceso puede ocurrir que el diente haya sido retirado de la estructura ósea del maxilar y, en consecuencia, la raíz queda expuesta por falta de encía.
Síntomas de las encías retraídas
Varios de los síntomas que podemos encontrar en las enfermedades periodontales pueden darse en los pacientes que sufren de una retracción de encías.
Según el consejo de dentistas, los síntomas más comunes son el enrojecimiento de las encías y el sangrado de las mismas. Veamos a continuación el resto de síntomas que pueden aparecer:
Hipersensibilidad en las encías frente a las temperaturas
Mal aliento
Dolor dental
Bolsas periodontales
Nacimiento de caries en la misma raíz dental
Pérdida dental
¿Qué puedo hacer para solucionarlo?
Tras haber conocido más a fondo todo lo que hay detrás de unas recesión gingival, es importante mencionar que las encías retraídas deben tratarse tanto por salud como por estética. De hecho, existe una solución por cada causa que hemos identificado previamente.
Si la causa es una enfermedad periodontal debido a un incorrecto mantenimiento de la higiene oral, el curetaje dental es la solución, ya que consiste en la eliminación del sarro que se encuentra tanto en los dientes como en las propias encías.
Para otros casos existe la posibilidad de realizar una cirugía estética periodontal, especialmente si se trata de casos muy avanzados. Aquí existen dos opciones:
Estiramiento de encía: consiste en estirar una parte de la encía con el fin de cubrir la raíz que ha quedado expuesta.
Injerto: esta alternativa se presenta en casos muy severos. Se trata de extraer una pequeña porción del tejido que se encuentra en la cavidad oral para colocarla en la zona de la raíz. Asimismo, esta cirugía conlleva a poner un par de puntos en la zona de la cual se ha hecho la extracción del tejido.
Finalmente, para las encías que han sido afectadas por el bruxismo existe la posibilidad de proveer al paciente con una placa de descarga que detenga el inconsciente choque de los dientes.
Estamos a tu disposición
Podemos encontrar múltiples causas para las encías retraídas, y cada una de ellas tiene una solución diferente. Si sufres de una recesión gingival no dudes en visitar nuestra clínica dental o en contactar con nosotros para posibles dudas. Estaremos encantados de atenderte.
Cuando se habla de asimetría facial, se hace referencia a la falta de armonía notoria que debe de haber entre ambos lados de nuestro rostro. En este sentido, todas las personas tenemos una leve asimetría facial, pero esto no significa que sea necesaria una intervención para solucionar dicha situación.
De esta manera, a continuación explicaremos con mayor detalle a qué nos referimos con asimetría facial en el sector odontológico, los diferentes tipos que pueden darse y cómo darle solución.
¿En qué consiste la asimetría facial?
La asimetría facial es un problema que es más común de lo que realmente pensamos. Todos podemos llegar a padecer de ella, pero eso no significa que se necesite un tratamiento en todos los casos.
En líneas generales, la falta de armonía entre los dos lados de la cara apenas se notan, a no ser que los pacientes empiecen a notar problemas funcionales que acaban derivando en otra serie de afecciones dentales, dependiendo del nivel de gravedad y la zona en la que se encuentre.
En este sentido, la asimetría facial puede darse en varias partes: en la mandíbula, el mentón, en la zona ocular y, en menor medida, en la zona del maxilar superior. Ahora bien, tanto la mandíbula como el mentón son dos zonas donde mayor probabilidad hay de encontrar un problema de asimetría facial. Esto puede deberse a que parte de los músculos faciales se han podido desarrollar más o menos que el resto.
Por otra parte, la maloclusión dental también puede causar casos de asimetría facial en los pacientes, especialmente la denominada maloclusión de clase 3. A grandes rasgos, las maloclusiones dentales pueden solucionarse mediante dos métodos: el uso de ortodoncia y la cirugía ortognática.
En este caso, la maloclusión de clase 3 ocurre cuando nuestra mandíbula crece demasiado en relación al maxilar superior, situando la arcada inferior por delante y, en consecuencia, rompe la armonía de ambos lados del rostro.
Tipos de asimetría facial
De este modo, dentro de la odontología pueden darse diferentes tipo de asimetrías faciales, por lo que a continuación identificamos tres de ellas:
La asimetría esquelética: consiste en un desequilibrio que se da tanto en el maxilar superior como en la mandíbula. Esto se debe a que uno de los músculos de los lados se ha podido desarrollar de manera irregular respecto al otro
Asimetría generalizada: en este caso puede afectar a cualquier zona de la cara, independientemente del tipo de tejido que sea (sea blando o duro). En este sentido, ciertos huesos y músculos faciales corren el riesgo de que se rompa su armonía.
Asimetría dental: al contrario que los dos anteriores, esta tipología afecta exclusivamente a las piezas dentales.
Causas que provocan la asimetría facial
Tras observar que la asimetría facial es un problema que encontramos frecuentemente en los pacientes, veamos qué puede aumentar la probabilidad de sufrir de una falta de armonía notoria en ambos lados del rostro. Se clasifican en cuatro categorías:
Genética: al igual que ocurre con otra serie de problemas y afecciones dentales, nuestra herencia genética también es una de las posibles causas si encuentras una falta de armonía en el rostro.
Problemas congénitos que surgen durante el periodo de gestación, como el labio leporino o la hendidura de paladar.
Los problemas de asimetría facial también pueden deberse a otras causas como traumatismos o malas costumbres que se han desarrollado durante la etapa más joven. Por ejemplo, la succión del dedo pulgar.
Crecimiento: debido a alguna anomalía sufrida durante el crecimiento de los huesos maxilares puede derivar en una falta de armonía en el rostro, debido a una maloclusión dental o la falta de piezas dentales que han sido extraídas.
¿Qué soluciones podemos encontrar?
Al igual que ocurre con otra serie de problemas que podemos encontrar en odontología, los tratamientos para corregir la asimetría facial varían dependiendo de cuándo se ha diagnosticado, es decir, durante la infancia o en la etapa adulta.
En este sentido, es importante destacar que cuanto antes se intente dar solución a este problema, el tratamiento será más fácil de llevar a cabo, ya que los huesos maxilares todavía se encuentran en su etapa de crecimiento, pudiendo así corregir su dirección sobre la marcha.
Tal y como ocurre con las maloclusiones dentales, para solucionar una asimetría facial diagnosticada durante la etapa de la niñez pueden emplearse diferentes técnicas ortodóncicas, como es el caso de la ortodoncia interceptiva o una ortodoncia fija, por ejemplo los brackets.
De hecho, según el consejo de dentistas las ortodoncias y los tratamientos ortodóncicos se ajustan a las necesidades de cada paciente, de tal manera que este pueda disfrutar de salud bucal, además de mejorar su estética facial, entre otros aspectos.
Sin embargo, cuando se trata de dar solución a un caso de asimetría facial en adultos la respuesta está en la cirugía ortognática. Esta pertenece al grupo de cirugías maxilofaciales que se encargan de buscar y conseguir una armonía entre todos los elementos que componen nuestro rostro.
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No dudes en ponerte en contacto con nosotros si consideras que puedes sufrir de algún tipo de asimetría mencionado anteriormente o para posibles dudas acerca de ello. Estaremos encantados de atenderte.
Hoy en día existen todo tipo de enfermedades y afecciones que condicionan la salud bucodental, conocidas como enfermedades periodontales. En este sentido, la gingivitis consiste en un problema que afecta directamente a nuestras encías, causándoles irritación y haciéndolas ver inflamadas y enrojecidas. Además, el exceso de sarro también puede derivar en mal aliento.
Bien es cierto que, si hablásemos del nivel de gravedad, la gingivitis puede considerarse una enfermedad periodontal leve, pero eso no significa que no haya que tratarlo cuanto antes.
De hecho, es conveniente saber que si sufrimos de gingivitis todavía es posible tratar la afección antes de que se vuelva irreversible y derive en una periodontitis. De ser así, habría riesgo de que se debilitase la estructura periodontal que se encarga de sujetar las piezas dentales.
En tal caso, es imprescindible acudir a un especialista para que se lleve a cabo una periodoncia para tratar dicha enfermedad periodontal.
¿Cuáles son sus causas?
Existen diferentes causas que pueden conllevar a sufrir de gingivitis, pero la razón principal reside en una acumulación excesiva de placa bacteriana que con el tiempo se ha ido endureciendo hasta convertirse en sarro, de tal manera que nuestras encías acabarán por inflamarse y su sensibilidad se verá altamente afectada.
De esta manera, aunque la mejor manera de prevenir el exceso de placa bacteriana sea realizando un cepillado adecuado que mantenga la higiene dental, podemos encontrar una serie de factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de sufrir de gingivitis, siendo estos los siguientes:
Higiene oral deficiente
Enfermedades del sistema inmunológico
Falta de vitaminas a causa de llevar una incompleta alimentación
Herencia genética
Maloclusiones dentales que afecten a la posición de los dientes y, en consecuencia, a la mordida.
Cambios hormonales
Tabaco
Sufrir de diabetes
Consumo de ciertos medicamentos
Además de todos estos factores, si el paciente se encuentra bajo un tratamiento ortodóntico también aumenta el riesgo de contraer una afección periodontal como la gingivitis o la periodontitis.
¿Cuáles son los síntomas de la gingivitis?
Tal y como se ha mencionado previamente, los primeros síntomas para detectar una posible gingivitis son la inflamación y el enrojecimiento de las encías que, en consecuencia, dependiendo del nivel de gravedad en el que se encuentren derivará en un sangrado de encías.
Asimismo, debido al exceso de placa y sarro también es posible sufrir de mal aliento con la aparición de la gingivitis.
Tratamiento de la gingivitis
Actualmente existen diferentes tratamientos que solucionan los casos de gingivitis, dependiendo en todo momento del nivel de gravedad del estado y nivel de gravedad de la infección.
En este sentido, el consejo de dentistas indica que cuando nos encontramos con un caso leve de gingivitis o que está en fase inicial, lo mejor que puede realizarse es acudir a tu dentista o higienista dental para retirar todas las bacterias que se han ido acumulando. Pero, ¿cómo se hace? La respuesta es hacer una profilaxis profesional, cuyo proceso consiste en eliminar el sarro, la placa y las manchas en aproximadamente seis meses.
No obstante, cuando esta enfermedad periodontal alcanza un nivel de gravedad alto, pasa a convertirse en periodontitis. En tal caso, se elimina la placa bacteriana mediante un raspado y alisado radicular, o, en casos de mayor gravedad se podrá llegar a considerar realizar una cirugía periodontal.
En cuanto al lavado de los dientes, es conveniente recalcar la importancia que tiene a la hora de evitar este tipo de enfermedades periodontales, ya que manteniendo una rutina de higiene que también incluya el hilo dental impedimos que la placa bacteriana se acumule tan rápidamente. Si además eres usuario de ortodoncia, te recomendamos conocer otras alternativas al hilo dental que te permitirán mantener una higiene oral óptima.
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Si sufres de alguno de los síntomas mencionados previamente y crees que puedes sufrir de gingivitis o periodontitis, no dudes en ponerte en contacto con nosotros para cualquier consulta que desees realizar. Estaremos encantados de atenderte en nuestra clínica dental.
Las carillas dentales consisten en un procedimiento muy demandado de estética dental que, en cierto modo, arregla el aspecto de nuestros dientes. Pero, ¿en qué consiste el tratamiento? ¿Cuántos tipos hay? ¿Cuándo hay que planteárselo?
¿Qué son las carillas dentales?
Las carillas dentales son uno de los muchos tratamientos que podemos encontrar dentro de la rama de estética dental, donde distintas afecciones son solucionadas para aportar armonía a nuestra boca, como es el caso del blanqueamiento dental.
Según el consejo de dentistas la estética dental trata algunos de los siguientes problemas: asimetría dental, cambio de coloración, diastemas o separación entre los dientes y fracturas dentales.
En este sentido, las carillas son láminas con 0,8 y 1,5 milímetros de grosor que se colocan sobre la parte exterior de los dientes cuando estos poseen manchas, se han roto o incluso si están ligeramente torcidos.
Tipos de carillas dentales
Así pues, podemos encontrar dos tipos según el material con el que se haya trabajado: porcelana y composite.
Carillas dentales de porcelana
También conocidas como carillas de cerámica. Este material suele tener un precio más elevado, ya que no solo son de mejor calidad y duran más, sino que también tienen una apariencia muy similar a nuestros dientes.
Asimismo, se usa normalmente en casos de mayor gravedad, como por ejemplo dientes desgastados, fisurados o rotos.
Sin embargo, dentro de las carillas dentales de porcelana se dividen tres categorías diferentes:
Carillas ultrafinas: Dentro de las carillas de porcelana son consideradas las de mayor calidad y resistencia, cuyo grosor máximo no supera el milímetro.
Carillas de zirconio: el zirconio es un material duro y resistente que está muy presente en odontología, ya que además de crear carillas a partir de este material, también se elaboran puentes y coronas dentales, entre otros.
Carillas de disilicato de litio: es una rara combinación de vidrio y cerámica empleada en prótesis dentales, además de coronas, puentes y carillas. Respecto al resto de variedades, se considera el de mayor durabilidad.
Carillas dentales de composite
A diferencia de las carillas dentales de porcelana, el composite es un material donde se combinan fibras de carbono, vidrio y boro. Además, poseen la ventaja de que posteriormente pueden ser reemplazados o incluso retirados por completo.
Por este mismo motivo los dentistas optan por emplear este método en casos fáciles y cuando el desarrollo de los dientes no se haya completado.
Sin embargo, no se disimulan tan bien ni son tan resistentes como las carillas de porcelana, por lo que el composite puede llegar a romperse, fracturarse y mancharse como un diente normal.
En cuanto al procedimiento, las carillas dentales de composite no llevan tanto tiempo de aplicar como las de porcelana.
¿Cómo funciona el tratamiento?
Teniendo en cuenta que las carillas dentales más comunes son las de porcelana, podemos identificar 5 fases durante el tratamiento.
Diagnóstico previo donde el dentista examina la cavidad oral del paciente para comprobar el estado y valorar si se puede realizar el tratamiento. Por otra parte, el paciente debe explicarle al odontólogo qué es lo que espera lograr con el tratamiento.
Preparación de la pieza dental o piezas dentales: en esta segunda fase el dentista pulirá hasta eliminar parte del esmalte exterior del diente que luego será sustituido por la carilla dental.
Se sacan las impresiones de las carillas y se envían al laboratorio para que las elaboren.
Se colocan las carillas dentales. Así pues, hay que preparar todos los dientes para poder adherir las láminas de las carillas a nuestras piezas dentales con el pegamento adecuado. A este pegamento se le conoce como cemento.
Una vez ya colocadas las carillas dentales, el dentista debe retirar el cemento sobrante y valorar si hace falta algún otro ajuste.
Cabe destacar la importancia que tiene mantener una buena limpieza dental para mantener nuestros dientes completamente saludables, especialmente teniendo en cuenta que las carillas dentales van sobre los dientes originales.
Para ello, se recomienda realizar un cepillado regular, hacer uso del hilo dental y acudir al dentista de vez en cuando.
¿Es recomendable hacer uso de carillas dentales?
Si las carillas dentales son láminas que se adhieren a la parte exterior de los dientes originales, ¿son realmente beneficiosas para nuestra salud dental?
Al igual que otra serie de tratamientos, las carillas dentales poseen una serie de beneficios que veremos a continuación:
Gracias a los materiales que se emplean en la odontología podemos hacer uso de carillas cuyo color sea similar a nuestros dientes normales. Gracias a que la diferencia es prácticamente imperceptible, podemos obtener una sonrisa natural.
Tal y como se ha mencionado anteriormente, las carillas dentales se emplean cuando un diente está roto, fracturado, desgastado o manchado y, en consecuencia, estas imperfecciones quedan ocultas bajo la lámina.
No generan ningún tipo de reacción agresiva a nuestras encías.
Gracias a los materiales empleados, las carillas dentales se vuelven cada vez más duraderas. Asimismo, para garantizar una mayor durabilidad es importante mantener una correcta higiene oral.
No obstante, pueden encontrarse algunos inconvenientes dentro del tratamiento de las carillas dentales.
La preparación del diente para poder adherir una carilla dental implica un desgaste de la pieza.
Aunque su durabilidad cada vez sea mejor, no son para toda la vida, por lo que habrá que reemplazarlas de nuevo tras unos cuantos años.
Puede llegar a causar sensibilidad dental tras el tratamiento.
Si los bordes de las carillas dentales se levantan un poco, nuestra encía puede verse afectada.
Se trata de un tratamiento que implica un gasto elevado, especialmente si se realiza en más de 2 piezas dentales.
Por último, si sufres de bruxismo es aconsejable evitar el tratamiento de carillas dentales, ya que la presión puede dañarlas.
Estamos a tu disposición
Si sufres de un cambio en la coloración de tus dientes o si tus piezas dentales se han astillado o roto, no dudes en ponerte en contacto con nosotros o acudir a nuestra clínica para cualquier consulta que necesites. Estaremos encantados de atenderte.
El empaste dental es la solución más utilizada para afrontar las caries que aparecen en nuestros dientes, pero existen diferentes tipos de empastes dentales según el nivel de gravedad, así como varios materiales de relleno. Veamos cuál es el proceso del empaste dental y la diferencia principal frente al tratamiento de endodoncia.
Definición de empaste dental
El empaste dental también se conoce como obturación dental, siendo el método más empleado por los dentistas para arreglar los dientes dañados por caries rellenando el pequeño espacio que se ha generado en el diente.
De esta manera, gracias al empaste dental el diente afectado recupera su apariencia original, además de haber eliminado todos los síntomas de las caries. Pero, ¿de qué está hecho un empaste dental?
Existen varios materiales que se pueden utilizar a la hora de restaurar una muela afectada por caries: oro, porcelana, amalgama, resina… De todos estos elementos, la resina se considera la más utilizada en odontología.
Tipos de empastes dentales
Al igual que hay varios materiales para rellenar la cavidad causada por caries, se pueden encontrar diferentes tipos de obturaciones dentales en base a cómo de afectada está la pieza dental.
Empaste dental pequeño: es el proceso en el que el dentista rellena el hueco generado por las bacterias sin haber afectado a la estructura del diente. Este tipo de empaste dental es el más común realizado por los expertos en odontología.
Reconstrucción dental: tal y como su nombre indica se realiza para reconstruir una pieza dental que se ha visto dañada por la caries dental, cuya cavidad será mucho más profunda y, en consecuencia, el proceso se vuelve más complejo que el empaste dental pequeño.
Diferencia entre endodoncia y empaste dental
Cabe destacar que el tratamiento de endodoncia es completamente diferente a los empastes dentales, ya que este consiste en la restauración de la raíz de nuestras piezas dentales afectadas por bacterias y la obturación dental se basa en la restauración y reconstrucción parcial de un diente afectado por caries.
En este sentido, según el consejo de dentistas, tras realizar un tratamiento endodóntico donde se ha tratado la pulpa dental es conveniente sellar los canales de la pieza. Esto podría realizarse mediante una obturación o, en caso de necesitarlo, una reconstrucción de la corona.
En otras palabras, podría entenderse el empaste dental como la última fase de un tratamiento de endodoncia.
¿Cuál es el procedimiento de una obturación dental?
El proceso para iniciar el tratamiento frente a las caries consiste en diferentes pasos, empezando por aplicar anestesia local en la zona afectada, con el fin de anular el dolor que pueda sentir el paciente.
Acto seguido, se aísla el diente cariado de la saliva para poder ver y tratar mejor la caries dental mediante la limpieza del tejido afectado. Tras limpiar el diente se procede a rellenar el hueco, normalmente con resina, para que vuelva a su estado original tras endurecer el material mediante una luz de fotocurado.
Por último, tras realizar un empaste dental conviene pulir el diente para ajustarlo correctamente y que encaje en la mordida.
¿Es posible hacer un blanqueamiento en un empaste dental?
Hoy en día el blanqueamiento dental es un tratamiento que cada vez está más presente, y, en consecuencia, empezamos a ver cómo aparecen diferentes métodos de blanquear los dientes en casa. Pero, ¿qué pasa si tenemos uno o varios empastes dentales? ¿Podemos blanquear nuestros dientes?
La respuesta es sencilla. A efectos no existe ningún problema que nos impida realizar un tratamiento de blanqueamiento en nuestros dientes, pero hay que tener en cuenta que el material con el cual se ha rellenado el hueco tratado no cambiará de color. Esto significa que el empaste se hará más visible, ya que únicamente se habrá blanqueado la parte sana del diente.
¿Cuánto cuesta un empaste dental?
Por último, el precio de una obturación dental puede variar dependiendo de lo afectada que esté la muela, es decir, un empaste pequeño no costará lo mismo que si necesitamos una reconstrucción de la pieza afectada. Para ello, es conveniente acudir a tu dentista habitual para que haga una revisión e indique el nivel de gravedad de la caries, así como el tratamiento a realizar.
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En caso de que te encuentres con algún diente afectado por caries y necesites una obturación dental, puedes ponerte en contacto con nosotros o acudir a nuestra clínica dental. Estaremos encantados de atenderte.
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